AMOR PROPIO

5 claves para tener amor propio sin caer en el egoísmo

Ten mucho cuidado cuando trabajes en ti mismo, si dejas de preocuparte o considerar a los demás estarás cayendo en las etiquetas egoístas que todo mundo detesta

Hay que ser cuidadosos porque el amor propio puede confundirse con egoísmo y estas características lo prueban.Con estas características podrás notar las diferencias entre amor propio y egoísmoCréditos: Serzen
Escrito en VIDA EN FAMILIA el

Cuidado con pasarte de amor propio porque podrías caer en la etiqueta de la arrogancia. Es una verdad que todas las personas deberíamos trabajar en nuestra autoestima, y también tendemos una responsabilidad con nosotros mismos: hay que querer y valorar todo lo que somos. Sin embargo, también debemos considerar que hacerlo en exceso nos podría llevar al egoísmo, y eso podría traerte problemas a la larga. Aquí te dejaremos algunas características para que las puedas distinguir.

Con frecuencia se confunden los términos, muchos creen que el amor propio y el egoísmo son lo mismo, pero no es así. El amor propio es la aceptación y el valor positivo que tenemos sobre nosotros mismos, y también la forma en la esperamos que los demás nos valoren; por otro lado, el egoísmo es la excesiva consideración hacia nuestra persona y la nula capacidad de reconocimiento hacia los demás. 

Si quieres trabajar en tu amor propio, pero te da miedo que los demás piensen que eres pedante o arrogante, no te preocupes. Aquí te dejamos algunas características para que no conviertas tu autopercepción en egoísmo.

¿Qué es el ego y el amor propio?

El amor propio no se olvida por completo del valor de los demás

El amor propio siempre buscará reconocer y aceptar el valor de uno mismo, pero jamás renegará o hará menos a las demás personas. Cuando la construcción de tu valía se basa en reducir a los otros, estás cayendo en el egoísmo. Es como creerte superior al resto, como si los demás no tuvieran algo que ofrecerle al mundo.

Créditos: Serzen

El amor propio no actúa para satisfacerse e ignora las emociones de los demás

Las acciones también pueden estar sostenidas por el amor propio o el egoísmo. Cuando la primer condición es lo que te motiva a hacer las cosas, jamás dejarás de lado lo que pueden sentir los otros cuando haces alguna acción. Los egoístas actúan ignorando las emociones ajenas; hacen, y si alguien sale herido no les importa. 

El amor propio no busca la validación que el egoísmo sí

El egoísmo es la máscara más falsa de la aceptación individual, quien lo tiene jamás se sentirá satisfecho con nada, por eso busca constantemente la validación en otros lados. Quiere que el reconocimiento de otras personas alimente su ego, el cual es lo que sostiene su "valor"; por el contrario, el amor propio se olvidó de los comentarios externos: lo que le vale es lo que ve al espejo.

El amor propio establece límites y respeta los de los demás

Amor propio también implica establecer límites y no dejar que nadie vulnere nuestro ser; y así como una persona que se quiere a sí misma construyó los suyos, reconocerá que los demás también hagan algo para cuidarse. El egoísmo es distinto, la persona que tiene tan poca consideración por los límites ajenos (porque desde su percepción no son importantes) los romperá sin importar cuáles sean las consecuencias o efectos. 

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 El amor propio no traiciona sus valores y el egoísmo sí

Cuando alguien ha trabajado en su amor propio, sabe en qué cree y cuáles son los valores que defiende, por nada del mundo los pondrá en tela de juicio porque reconoce el peso que tienen en su vida. Del otro lado, el egoísmo modificará su sistema de creencias según le convenga, con tal de la aprobación y satisfacción individual son capaces de todo.

¿Cómo tener amor propio sin ser egoísta?

La característica fundamental para tener amor propio, sin llegar a ser egoísta, tiene que ver con el valor que le das a las demás personas; recuerda que cualquier ser humano tiene virtudes que hay que aceptar. Tu reconocimiento individual no tiene que estar peleado con el respeto a los otros; tú puedes abrazarte a ti, pero eso no quiere decir que debas sentir repulsión para cualquier otra persona que no seas tú. 

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Mantén un sistema de valores y deja que eso reconozca todo lo que hay en tu mundo, tanto a las personas que están a tu alrededor, como a ti mismo. Sé alguien honesto, objetivo, auténtico, empático, respetuoso y comprensivo a la hora de juzgar a los demás; nunca hagas menos a las personas por ningún motivo, aunque te ames mucho. Y no te olvides de esto: no tienes que minimzar para maximizar tu ser.

Esperamos que estas características te ayuden a entender las diferencias del amor propio y del egoísmo. Si quieres seguir trabajando en tu bienestar emocional, no dejes de seguirnos en Instagram.