La mejor forma de animar a un familiar, un amigo o conocido enfermo es a través de la oración con los versículos de la Biblia.
Los mejores versículos de la Biblia para pedir por los enfermos
Lina Jiménez··3 min de lectura
Si estás pasando por una situación personal complicada debido a la complicación de salud de un familiar o conocido, no hay nada mejor para animar a un enfermo que con la oración. Y es que a través de ella podrás hacer una fuerte conexión con Dios y así encontrar la mejor solución a cualquier dificultad. Por eso, hoy te compartimos algunos versículos de la Biblia que son ideales para superar estos momentos.
Los versículos bíblicos para animar a un enfermo
Dios siempre estará contigo
Esforzaos y cobrad ánimo; no temáis, ni tengáis miedo de ellos: que Jehová tu Dios es el que va contigo: no te dejará ni te desamparará. Deuteronomio 31:6
El señor no dudará en auxiliarte
Al Músico principal: de los hijos de Coré: Salmo sobre Alamoth. DIOS es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Salmos 46:1.
Mas los que esperan á Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán las alas como águilas, correrán, y no se cansarán, caminarán, y no se fatigarán. Isaías 40:31.
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Confía en nuestro señor
Hijitos, vosotros sois de Dios, y los habéis vencido; porque el que en vosotros está, es mayor que el que está en el mundo. 1 Juan 4:4.
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Olvida el miedo y cree en la palabra de Dios
No temas, que yo soy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios que te esfuerzo: siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. Isaías 41:10.
¿Cuál es el salmo para los enfermos?
En el libro de los salmos podrás encontrar varios versículos con los que podrás orar y pedir por la salud de los enfermos. A continuación te compartimos uno de ellos, no olvides incluirlo en cada una de tus oraciones.
“A ti clamo, Señor, roca mía; no te desentiendas de mí, porque, si guardas silencio, ya puedo contarme entre los muertos. Oye mi voz suplicante cuando a ti acudo en busca de ayuda, cuando tiendo los brazos hacia tu lugar santísimo”.
“Bendito sea el Señor, que ha oído mi voz suplicante. El Señor es mi fuerza y mi escudo; mi corazón en él confía; de él recibo ayuda. Mi corazón salta de alegría, y con cánticos le daré gracias. El Señor es la fortaleza de su pueblo, y un baluarte de salvación para su ungido”. Salmo 28:1-2, 6-8.
Ahora que ya conoces algunos de los versículos de la Biblia que te pueden ayudar a animar a un enfermo no dudes en incluirlos en tus oraciones, así podrás comunicarte de una forma cercana de Dios y quién está abierto a escuchar tus plegarias.