¿La barba es sinónimo de masculinidad? La razón por la que son tan atractivas
¿Te has preguntado por qué la barba está vinculada con la masculinidad de los hombres?, aquí te lo explicamos
por esta razon se asocia la barba con la masculinidad de los hombres
Eduardo Aguilar··3 min de lectura
Por años y generaciones hemos visto como la masculinidad de los hombres está fuertemente relacionada con una barba. El vello facial sirvió como una declaración de virilidad y una antítesis de “lo femenino”. ¿Pero son atractivas en sí?, ¿a caso alguien que no la tenga “no puede ser guapo”?, aquí las respuestas.
La barba y su asociación con la masculinidad
Hay varias razones por las que la barba se vincula con la masculinidad, pero la más conocida tiene que ver con la producción de testosterona. Los hombres que tienen más vello facial producen más de esta hormona, la cual también se relaciona con la masa muscular, la densidad ósea, la distribución de grasa, y el impulso sexual del sexo masculino.
Además de estas condiciones, la cultura pop también ha influido en la vinculación entre barbas y masculinidad. Películas, personajes, videos, redes, publicidad; absolutamente todo lo que vemos nos recordaba que los hombres viriles eran los que se dejaban crecer el vello en la cara. ¿Por qué?, porque funcionaba como “lo contrario” a lo femenino.
Pero no caigamos en los mismos clichés de siempre, la masculinidad está cobrando nuevas aristas, unas que no requieren de virilidad para resaltar su atractivo. Ahora la barba funciona como un simple accesorio, no como la insignia de algo que nos haga “más o menos hombres”.
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Las nuevas generaciones de hombres se están revelando contra los estereotipos replicados por tantos años. Para muchos la barba resulta incomoda de portar, así que deciden rasurarla día con día. ¿Eso los hace menos atractivos?, no. ¿Son menos hombres por quitarla?, tampoco.
El nuevo atractivo de los hombres se construye desde distintos sitios: la personalidad, los deseos, la vulnerabilidad, el estilo, las aspiraciones, y mucho más. No hay necesidad de reducir el valor que tenemos como personas al vello facial.
¿Te gusta la barba?, déjatela. ¿No te gusta y prefieres andar bien afeitado?, hazlo. Tu atractivo o masculinidad no depende de qué tanto vello traigas en la cara.